NVIDIA prepara su entrada en el mercado de portátiles con arquitectura ARM a través de la presentación de sus procesadores N1 y N1X, previstos para debutar durante el primer trimestre de 2026. Estas nuevas soluciones buscan posicionarse en un segmento tradicionalmente dominado por Intel y AMD, con un enfoque en la eficiencia energética y la integración de tecnología dedicada a la inteligencia artificial, aprovechando el avance de Windows on ARM.
El chip más potente, el N1X, será el primero en llegar al mercado comercial entre enero y marzo de 2026, con una disponibilidad más amplia esperada en el segundo trimestre del año. Este procesador incorpora una configuración de 20 núcleos CPU basados en arquitectura ARM Cortex y una GPU con arquitectura Blackwell que dispone de 48 unidades de cómputo, lo que se traduce en un rendimiento gráfico comparable a una RTX 5070. Por su parte, el N1 se ajustará a portátiles con un perfil más equilibrado en términos de consumo y prestaciones, orientándose a dispositivos que requieran una autonomía mayor y un diseño más delgado.
Ambos procesadores están fabricados mediante un proceso de 3 nanómetros por TSMC, lo que implica una mejora significativa en eficiencia y densidad frente a generaciones anteriores. Esta tecnología también comparte elementos de diseño con el chip GB10 de NVIDIA, consolidando así una base técnica común adaptable a distintos segmentos. La apuesta de la compañía no sólo cubre prestaciones convencionales, sino que incluye soporte nativo para trazado de rayos y capacidades integradas de inteligencia artificial, aspectos que cobran relevancia en el ecosistema Windows 11 26H1, para el que estos chips serán optimizados.
Cuándo sale a la venta y disponibilidad
Según las fuentes consultadas, el N1X tendrá su lanzamiento inicial en portátiles durante el primer trimestre de 2026, momento en que se espera la presentación oficial de estos procesadores en el evento GTC de NVIDIA, programado para marzo. Posteriormente, los primeros portátiles que integren estas soluciones podrían verse en Computex, que se celebra en verano. La disponibilidad comercial se ampliará durante el segundo trimestre, coincidiendo con un momento en que el soporte para Windows on ARM en portátiles ha alcanzado una mayor madurez.
La segunda generación, compuesta por los chips N2 y N2X, está confirmada para el tercer trimestre de 2027, lo que indica una estrategia a medio plazo por parte de NVIDIA para posicionar sus procesadores ARM en un mercado en plena evolución.
Colaboración con fabricantes y mercado
Dell y Alienware ya trabajan internamente con muestras del N1X, lo que demuestra un interés inicial de grandes fabricantes en esta nueva plataforma. Se espera que otras empresas se sumen conforme se acerque la fecha de lanzamiento. NVIDIA implementará un sistema de validación técnica para los fabricantes, donde se diferenciarán entre listas de “aprobados” y “recomendados”, permitiendo a estos últimos ciertas modificaciones limitadas en frecuencias y configuraciones sin la validación completa.
Aun así, quedan muchas incógnitas por resolver, entre las que destacan los precios de venta al público, los detalles completos de las especificaciones del N1 menos potente y el alcance geográfico inicial de estos dispositivos. De momento, el abastecimiento y la estrategia concreta de lanzamiento permanecen en fase de planificación.
Contexto y relevancia técnica
Este movimiento se enmarca en un contexto de transformación acelerada hacia la arquitectura ARM en portátiles con Windows, impulsado por el éxito de Qualcomm con el Snapdragon X Elite y la creciente integración de funcionalidades de inteligencia artificial en el sistema operativo. NVIDIA amplía significativamente su presencia más allá de la manufactura exclusiva de tarjetas gráficas para competir en un mercado donde hasta ahora predominaban los procesadores x86.
El diseño multicore que combina 20 núcleos ARM con una potente GPU en un proceso de 3 nm contribuye a mantener un equilibrio adecuado entre rendimiento y consumo energético, lo que es fundamental para dispositivos portátiles. La integración de inteligencia artificial y tecnologías como el trazado de rayos de forma nativa apunta a nuevas experiencias de usuario, especialmente en ámbitos profesionales y de juego.
El retraso en la llegada de estos procesadores, inicialmente esperados para 2025, se ha atribuido a la necesidad de un ecosistema Windows on ARM más maduro y ajustes internos en la arquitectura y diseño, lo que evidencia el desafío de introducir una plataforma alternativa en un sector muy consolidado.
La entrada de NVIDIA en este segmento abre una vía competitiva interesante que podría acelerar la adopción de portátiles ARM y aumentar la diversidad de opciones para consumidores y profesionales durante los próximos años.

