Se acabó la especulación. Apple ha oficializado el acuerdo con Google para integrar los modelos de inteligencia artificial Gemini dentro de Siri. Esta alianza, descrita como un pacto plurianual, supone un movimiento decisivo para los de Cupertino, que buscan recortar distancias en la carrera de la IA generativa apoyándose en la infraestructura de su mayor rival histórico en el mercado móvil. La actualización con estas nuevas capacidades llegará a los usuarios a lo largo de este mismo 2026.
La noticia, comunicada a través de la CNBC, valida los informes que venían circulando desde finales del año pasado. Mark Gurman, analista de Bloomberg con un historial de aciertos notable sobre la hoja de ruta de Apple, ya adelantó en noviembre de 2025 que las negociaciones estaban muy avanzadas. Ahora, ambas tecnológicas confirman que la base técnica de Google servirá para vitaminar a un Siri que llevaba años necesitando una evolución significativa.
Una decisión basada en la solidez técnica
Desde Apple han sido claros respecto al motivo de la elección. En el comunicado oficial, la compañía asegura que, tras una «cuidadosa evaluación», han determinado que la tecnología de Google ofrece «la base más sólida» para sus Foundation Models. Aunque no se han desvelado las cifras económicas del contrato, todo apunta a una inyección de capital considerable hacia Mountain View a cambio del acceso a sus modelos de lenguaje.
Lo interesante de este movimiento no es solo la tecnología elegida, sino la que se ha descartado. Según las filtraciones previas, los ingenieros de Apple realizaron pruebas exhaustivas con otros modelos, incluyendo Claude de Anthropic. Al parecer, Claude ofreció resultados superiores en diversas pruebas de rendimiento y comprensión. Sin embargo, la decisión final ha estado condicionada por factores financieros y de infraestructura, donde Google mantiene una ventaja competitiva difícil de ignorar.
La privacidad como eje central
Uno de los puntos más delicados de esta asociación reside en la gestión de los datos. Apple ha construido su imagen de marca en torno a la privacidad del usuario, mientras que el modelo de negocio de Google se basa históricamente en la publicidad y el tratamiento de datos. Conscientes de la desconfianza que esto puede generar entre los usuarios de iPhone y Mac, la implementación tendrá un enfoque híbrido muy estricto.
Para mitigar cualquier recelo, Apple ejecutará los modelos de Gemini de dos formas: localmente en el propio dispositivo para tareas más sencillas —aprovechando la potencia de los chips Apple Silicon— y a través de sus propios servidores de computación privada en la nube (Private Cloud Compute) para las peticiones más complejas. De esta manera, Apple actúa como cortafuegos, intentando asegurar que los datos de los usuarios no se utilicen para entrenar los modelos de Google ni con fines publicitarios directos.
Convivencia con OpenAI
Este acuerdo plantea interrogantes sobre el ecosistema de IA que Apple está construyendo. Actualmente, la compañía ya mantiene una colaboración activa con OpenAI para integrar ChatGPT en sus sistemas operativos, destinado a resolver consultas complejas y generación de texto creativo.
La llegada de Google no elimina a OpenAI de la ecuación, sino que sugiere una estrategia de diversificación. Apple parece querer evitar la dependencia de un único proveedor de inteligencia artificial, creando un entorno en el que Siri pueda «invocar» al modelo más adecuado según la necesidad del usuario, o quizás ofreciendo Gemini como la capa base de razonamiento del asistente mientras reserva ChatGPT para tareas específicas.
La reacción del mercado ha sido tibia, principalmente porque los inversores ya habían descontado este escenario tras los rumores de 2025. No obstante, Alphabet (matriz de Google) consolida su posición financiera superando los 4 billones de dólares de capitalización, reafirmando que, incluso en el ecosistema cerrado de su rival, su tecnología es omnipresente. Queda por ver cómo se traducirá esta integración en el uso diario cuando la actualización se despliegue en los próximos meses.

